jueves, 5 de enero de 2023

Estrechos son los bajeles...

                              Estrechos son los bajeles



Saint-John Perse



Estrechos son los bajeles, estrecho nuestro lecho.
Inmensa la extensión de las aguas, más vasto nuestro imperio
En las cerradas estancias del deseo.

Entra el Verano, que viene de mar. A la mar sola diremos
Que extranjeros fuimos en las fiestas de la ciudad,
y qué astro ascendiente de las fiestas submarinas
Vino una noche a husmear en nuestro lecho, el lecho de lo divino.

En vano la tierra próxima nos traza su frontera.

Una misma ola por el mundo, una misma ola desde Troya
Menea su cadera hasta nosotros. En la alta mar
muy lejos de nosotros se imprimió antaño ese soplo...
 Y el rumor una noche fue grande en las estancias:
¡la muerte misma, a son de caracolas, no se haría oír en ellas!


¡Amad, oh parejas, los bajeles; y la mar alta en las estancias!
La tierra una noche lleva sus dioses, y el hombre da caza a las bestias leonadas;
las ciudades se desgastan, las mujeres sueñan.
Que haya siempre a nuestra puerta
Esa alba inmensa llamada mar –selección de alas y levantamiento de armas;
amor y mar del mismo lecho, amor y mar en el mismo lecho.


viernes, 23 de diciembre de 2022

Nocturno terrenal

                                                              

                                                                




                                      Nocturno terrenal

                    Jorge Eduardo Eielson

 
Te he buscado, Tesoro,
he cavado en las noches profundas.

Rainer Maria Rilke
 

Amo cierta sombra y cierta luz que muy juntas, creo yo, azulan
Las casas profundas de los muertos, amo la llama
Y el cabo de la sangre, porque juntas son el mundo
Y hacen de mí un muro que separa la noche del día.
He visto los rojos campos labrados por el cielo azul,
La antigua naturaleza desflecada y húmeda
De vino, de rocío, mortalmente hecha con racimos
De amor, tal un lecho donde ardiera lo deseado,
Pero debajo de todo, siempre despierta, un agua pura
Pensando por nosotros contra un árbol de dolor.
Y las cosas cuya última luciérnaga ha volado
Con nuestro último sueño, que tienen todavía, como un templo
Majestuoso, el gran consuelo de su polvo donde nada
Ni nadie ha osado penetrar sino los muertos.
Amo todavía aquello que habla lejos, como los astros
De terciopelo, al oído del viento, aun las rosas y la luz
Y todo lo que igual a una plaga, inextinguible pero real
Transcurre entre los hombres y agita su plumaje.
Fosforescencia, día esmeralda de las tumbas,
Sólo tus ojos adivino adorados por lagartos y raíces,
Y tras de ellos casas y crepúsculos, altas montañas
Destronadas contra cielos de nieve en un soplo;
Todo bajo el musgo de sus ojos, blanco Amante,
De cuyo seno mana una leche antigua a cada fruto.
Yo amo por ello este hundido bosque, de brillantes hojas
Donde reposa, inmemorial, el Gran Sol de los Tiempos.
De Reinos, 1945.

sábado, 10 de diciembre de 2022

... blancas colinas

 



Pablo Neruda


 

Poema  1

 

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.
Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.
Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!
Cuerpo de mujer mía, persistirá en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.

lunes, 21 de noviembre de 2022

... cosa es verdadera

 




Como dize Aristóteles, cosa es verdadera,
el mundo por dos cosas trabaja: la primera,
por aver mantenençia; la otra cosa era
por aver juntamiento con fenbra plazentera.
 

Juan Ruiz, 
arcipreste de Hita


domingo, 16 de octubre de 2022

Tú que vives inmerso en el poder ...

 

RODOLFO HINOSTROZA

 

Imitación de Propercio

 

 

I

 

Oh César, oh demiurgo,

tú que vives inmerso en el Poder, deja

que yo viva inmerso en la palabra.

¿Cantaré tu poder? ¿Haré mi SMO?

¿Proyectaré slides sobre la nuca de mis contemrporáneos?

Pero viene tu adjunto

sosteniendo que debo incorporarme al movimiento

si no, seré abolido por el movimiento.

No pasare a la Historia, a tu

Historia, oh César. 80 batallones

quemarán mis poemas, alegando que eran inútiles y

brutos.

No hay arreglo con la Historia Oficial.

Pero mis poemas serán leídos por infinitos grupos de

clochards

sous le Petit Pont

y me conducirán a los muslos de Azucena

pues su temporalidad será excesiva

cosa comunicante.

Sous le Petit Pont

hablando del Tiempo sin implicaciones políticas

corre el Sena, río de cerezas, río limpio,

y hacia las seis de la tarde las cosas se naturalizan

y no conseguirás oh César

que yo me sienta particularmente culpable

por los millones de gentes hambrientas.

 

 

II

 

Los imbéciles han renunciado al Poder: yo

me confieso imbécil.

Ese juego pragmático y salvaje

por el que bramo y huyo, cosa en la cual

he quemado la mitad de mi juventud

por aceptar Tu Realidad,

oh, César,

por decir mi bocado shakesperiano. Y así

es miserable el tiempo que se pasa sobre la tierra

suponiendo que no hay un infinito

y además

el mundo de que me sentía mediador

no existió jamás, y

no lo verán mis días.

Un puto inútil

según los expedientes de tu estado, Señor de Gran Poder,

un joven lúdico

nonsense.

 

 

Cantaré a la risa

y al ridículo: ésas son cosas ciertamente inmortales,

no tu poder, no tu barbarie, oh César.

Yo huyo, según tu entendimiento

arrojando latas de cerveza a América

vagando sous le Petit Pont

donde cantan los jóvenes melenudos

las más bellas romanzas de la época.

 

 

III

 

Oh César, van llegando tus panfletos:

"Si no te ocupas de política

la política se ocupará de ti"

puro chantaje.

¿Qué puede un centurión contra mis sonrisa?

¿Amenazado de muerte?

Y morirán mis reinos interiores, mis poemas, mi nombre

¿será excluido de las conversaciones?

Corriente.

Creerás que has ganado,

Oh César.

Eugenio Marchbanks sale, pero ellos nunca sabrán

cuál era su secreto.

 

 

IV

 

La Historia es la incesante búsqueda de un domo cristalino

que hay que mirar como jamás nadie ha mirado

y tus ojos son de esta tierra, Oh César

el poder corrompió a la Idea

pero la Idea queda

arbotante y tensión sobre un espacio de aire.

Tienes quien te haga las canciones heroicas

un puñado de máximas para defenderte de la muerte

y puedes arrasarlo todo

hombre que duerme.

/No mandes

a tus terroristas a convencerme que cante tu célebre

continuum represivo

yo reposaré esta noche entre los muslos de Azucena

y veremos unicornios en las paredes

y nuestros cuerpos se moverán hacia Hércules & Lyra

y la energía que emana de un cabello será bastante magia

para esta noche.

 

 

V

 

Necesitado de armonía

—ante un grabado de Albers

amarillo sobre amarillo, dos cuadrados/ sabiendo

que aún hay mediadores—

necesitado de armonía, Oh César

sigo el largo cabello de Azucena

la gracia y encarnación

detenida en el arco de St. Severin

serruchando una mano

entrando en Shakespeare & Company

papel sobre papel

una mano detenida sobre una página gótica

—en algún sitio

está la belleza mortal—

y haremos el amor sobre el papel

y no la guerra

y su cuerpo ondulará

y ella estará distanciada de todo

una gota de sudor resbalando

nítidamente sobre su espalda

hasta rendir el alma.

 

 

VI

 

Para arrasar el Poder

se precisa el Poder: yo buscaré el Tao & Utopía.

Oh César

no me sueltes a tus perros de presa

la otra margen quizás no he de alcanzar

quizás me turbe

la contemplación de la belleza

y quede detenido otra vez detenido por un cuerpo

sensible a la virtud de un río

qué fueron sino rocío de los prados

qué fueron sino verdura de las eras

y pasaron miserablemente sus días en la tierra

Mi amada me espera

en la Puerta de Lilas

iremos en auto-stop a Salzburgo

Mozart prende las estrellas

nos revolcaremos sobre campos de avena

una vez más hacer el amor será un milagro

entre dos o tres

y las suecas de largas piernas

el invierno nórdico

cantando cosas

lúbricas forever

descubriendo la dulzura del Oro de Acapulco

nuestra propia dulzura

la naturaleza bienamada

robando frutas

vendiendo baratijas hechas por nuestras manos

viajando hacia el verano

o el otoño

los desiertos alquímicos

bellas palabras en idiomas extraños

y acamparemos bajo las estrellas

ritos órficos/sueños

espuma de mares jóvenes y mortales

donde no lleguen tus gerifaltes

Oh César

a intentar que cantemos al Poder.

 

 

VII

 

La cotidianidad puede ser tan hermosa como el heroísmo

sin salir de su casa se puede conocer el mundo

el movimiento del aminoácido y los astros

atravesado de energía

concibiendo

cómo es que el universo se ensamble desde arriba

por el cambio incesante

y una manzana otra vez una manzana

mordida por la belleza rubia

se lleva el paraíso

goteando

y la otra margen no habremos de alcanzar

mediadores entre el mundo de la realidad y el mundo

de los sueños

quietos en la contemplación

cabras que pastan entre los rododendros

un pueblo de sucias chimeneas abajo

y el roce de una mano puede precipitar el éxtasis

avant-garde

de un mundo que entrevemos

trizado por el Poder

que avanza sobre sí mismo y crece sobre sí mismo

ayer y hoy

en su naturaleza hay algo de maligno

ahora y siempre.

 

 

VIII

 

Oh, Señor de Gran Poder

mi poesía acabará conmigo

animal mortal

hecha por un animal mortal

pero será leída por jóvenes tan jóvenes

que creerán que es un viejo el que escribe

nítidos

mejores

esperan con enormes grupos el Metro de las 6

andróginos y bellos

la noche fue de amor y marihuana

vienen del Norte y del Este

quién necesita una patria

los insultos no pueden contra ellos

semejantes al alba

Oh César

ignorando el Poder.

 

 

IX

 

No cantaré tu empresa, César:

Hay un solo cantor para el ascenso

y hay mil para el descenso

descubre entre tu gente al elegido

y que no sea tarde

muerto apaleado

envejecido mudo

dentro & fuera

en un cruce de caminos

clavado a una cruz invertida

ojos que vieron la disputa del Poder

y aceptaron le mélange atroz

mientras nosotros los mil

del Este y del Oeste

un rêve, una visión

de una Historia pulsátil que se cierra y nos echa

hora del Poder

nuestra hora es la diáspora

la Idea marcha sobre la tierra retumba

como un tonel

pero en lo nuevo vive el germen de lo viejo &

viceversa

y la empresa final asume formas definidas

el cuello de botella

se abre hacia el infinito

y no cantaremos César poderes temporales

sino el total del diálogo

o rien du tout.

 

 

X

 

Frente a la Normandía

la marea se retira 13 kilómetros

brota el camino anegado que conduce

al Monte St. Michel

un rêve una visión

Azucena

lava sus largas piernas musitando canciones goliardas

espera

incesantemente detenida

pero el mar se retira y la otra margen

acaso alcanzaremos

no más la historia del Poder pero de la armonía

 

millones de utopistas marchan silenciosamente

NSE & O

piedra embebida en sangre que lloramos

oh piedras levitadas

por amor

la otra margen acaso alcanzaremos

el mar se ha retirado y Azucena

aguarda

amante incansable y ligera

 

 

XI

 

Bajo el signo de Scorpio

ciclo de la verdad y la putrefacción

con la opción del suicidio en el círculo de fuego

para a su vez podrirse y engendrar.

miércoles, 12 de octubre de 2022

Cuando a una libre vida vaya el mundo

 





Novalis




 
Cuando ya ni los números ni esquemas



Cuando ya ni los números ni esquemas
constituyan la clave de los hombres,
y aquellos que ahora cantan o que besan
posean mucha más ciencia que un sabio;

cuando a una libre vida vaya el mundo
y torne de esta vida hacia sí mismo;
cuando la luz y sombra nuevamente
en claridad se unan;

y cuando en la poesía y la leyenda
se halle la historia auténtica del mundo,
entonces una mágica palabra
ahuyentará a cualquier falsa criatura.

lunes, 19 de septiembre de 2022

Tu bondad pintó el canto de los pájaros

 


Carlos Oquendo de Amat

 
 
p o e m a   d e l   m a r   y   de   ella
 
 
Tu bondad pintó el canto de los pájaros
 
          y el mar venía lleno en tus palabras
         de puro blanca se abrirá aquella estrella
         y ya no volarán nunca las dos golondrinas de tus cejas
         el viento mueve las velas como flores
         yo sé que tú estás esperándome detrás de la lluvia 
         y eres  más que tu delantal y tu libro de letras
         eres una sorpresa perenne
                                               DENTRO DE LA ROSA DEL DÍA