miércoles, 12 de abril de 2023

Del erotismo

                                                                                  


                                           

                                                                                                                      

El cuerpo y el deseo. Erotismo y sexualidad*

 
ÁNGELES MATEO DEL PINO**
 
 
La censura social que ha prohibido toda alusión al sexo es la que ha provocado que se establezca una dicotomía del ser humano escindido en cuerpo y alma, creyéndose que en el cuerpo está el origen y asiento de todos los males, mientras que en el alma reside la pureza. Se olvida así que cuerpo y alma se funden en el abrazo de la experiencia erótica que tiene como motor de arranque el deseo. El erotismo, por tanto, se alimenta del deseo –fuerza emergente, activa, radiante, centrífuga, energía expansiva, anota Aldo Pellegrini–, que es lo que hará trascender al individuo más allá de los propios límites de su yo. En este sentido, el acto sexual se presenta como forma de conoci­mien­to, ya que se revela no sólo como recurso válido contra la incomunicación y una manera de vencer la otredad de los demás, sino como el camino que nos permite evadirnos incluso de la angustia existencial, del horror vacui, dirá Lezama Lima.
 
Esta dimensión metafísica es la que imprime carácter sagrado a lo erótico, pues­to que éste lleva implícito una aspiración de eternidad o, por lo menos, una sensa­ción de infinitud, precisa Octavio Paz: "El amor también es una respuesta: por ser tiempo y estar hecho de tiempo, [...] es, simultáneamente, conciencia de la muerte y tentativa por hacer del instante una eternidad". Salir de uno para encontrarse y hasta fundirse con lo otro no es sino una forma desinteresada de amor en el que confluyen cuerpo y alma. De esta manera, el amor sexual se eleva hasta constituirse "experiencia religiosa".
 
[…]
 
Así, debemos convenir que el miedo, a veces vértigo, que genera lo erótico ra­di­ca en su conexión con la sexualidad y, más concretamente con la sexualidad animal. Lle­gamos, pues, al "escabroso" terreno que establece diferencias entre lo animal, por tan­to instintivo, y lo humano, por tanto, cultural. Desde esta perspectiva, el erotismo –mundo al que son ajenos los animales– es ceremonia, rito, representación. El hombre es un animal erótico o, lo que es lo mismo, el erotismo es exclusivamente humano: "sexualidad socializada y transfigurada por la imaginación y la voluntad de los hombres. El erotismo es invención", anota de nuevo Octavio Paz: “En su raíz, el erotismo es sexo, naturaleza; por ser una creación y por sus funciones en la sociedad, es cultura. Uno de los fines del erotismo es domar al sexo e insertarlo en la sociedad. Sin sexo no hay socie­dad pues no hay procreación […]”.
 
Canon y erotismo
 
Entramos de lleno en la vieja y manida discusión, y no por ello menos actual, que en­fren­ta, sobre un sistema de categorías duales, a una serie de términos: natura/cultura, cuer­po/alma, instinto/intelecto, civilización/barbarie... Se crea así una lógica de los con­trarios, de las oposiciones binarias de valores positivo y negativo, que condiciona nues­tra cultura y sirve para explicar las relaciones humanas en el marco de la sociedad.
 
Ahora bien, si el erotismo es humano y cultural, de nuevo cabe preguntarse, ¿por qué está sometido a reglas o restricciones definidas? Y aún más todavía, ¿quién marca esas prohibiciones? No olvidemos que el erotismo, como apuntábamos con anterioridad, es una actividad cultural, de manera que, como tal, se desarrolla en el marco de una sociedad –en una época y en un lugar–. Si la sociedad cambia también lo hace la cultura y con ambas las prohibiciones y restricciones, lo que demuestra –advierte Georges Bataille– no sólo el sentido arbitrario y cambiante de las prohibiciones, sino que prueba al contrario el profundo sentido que éstas tienen.
 
Las prohibiciones y tabúes están destinados a regular y controlar –"observar"– el instinto sexual, a domar el sexo –señalaba Octavio Paz– porque ésta es la única manera de fijar unos límites de representación erótica: lo que debe o no representarse en escena –y con esto volvemos al tema de lo que resulta obsceno– es lo que deviene "polí­ti­ca­mente correcto o incorrecto". Pero no olvidemos que también la religión marca sus re­glas, en este sentido, nos remitimos a Severo Sarduy: “Creando la culpabilidad, la prohi­bición, la religión repliega la sexualidad hacia la zona de lo secreto, hacia esa zona don­de la prohibición da al acto prohibido una claridad opaca, a la vez ‘siniestra y di­vi­na’”, claridad lúgubre que es la de "la obscenidad y el crimen" y también la de la religión.
 
A modo de conclusión
 
[…]
 
Quizá tanto silencio y marginación de lo erótico sólo sea con­se­cuen­cia del mie­do: "el hombre es un animal que ante la muerte y ante la unión sexual queda desconcer­ta­do, sobrecogido", afirma Georges Bataille.
 
Pero el miedo también se supera y si el hombre ha sido capaz de arti­cular la muerte y convertirla en materia discursiva, sin que por ello haya si­do censurado, ¿por qué no podemos hablar de lo erótico y sexual sin que por ello seamos calificados de obscenos? El miedo no está en las palabras, resi­de en la mente del que lee y escucha y se es­canda­liza.
 
[…]
 
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* Extraído de “La literatura erótica frente al poder / el poder de la literatura erótica”. Cyber Humanitatis 52, 2009. Universidad de Chile.
** Titular de Literatura Hispanoamericana. Facultad de Filología. Universidad de Las Palmas Gran Canaria.

viernes, 24 de marzo de 2023

A todos los prófugos del mundo

 



"A todos los prófugos del mundo,

a quienes quisieron contemplar el mundo,
a los prófugos y a los físicos puros,

las teorías restringidas y a la generalizada.
A todas las cervezas junto al mar.
A todos los que, en el fondo, tiemblan al ver un guardia.
A los que aman a pesar de su dolor y el dolor que el tiempo hace florecer en el alma".


Luis Hernández

 

viernes, 10 de marzo de 2023

... extraer de la música el secreto

 

¡Ah! La angustia, la abyecta rabia...
 
Fernando Pessoa
 
¡Ah! La angustia, la abyecta rabia, la desesperación
De no yacer en mí mismo desnudo
Con ánimo de gritar, sin que sangre el seco corazón
¡En un último, austero alarido!

Hablo –las palabras que digo son nada más un sonido:
Sufro –Soy yo.
Ah, extraer de la música el secreto, el tono
¡De su alarido!

Ah, la furia –aflicción que grita en vano
Pues los gritos se tensan
Y alcanzan el silencio traído por el aire
¡En la noche, nada más allí!


lunes, 27 de febrero de 2023

¿Qué es para usted la poesía?

 






Fayad  Jamís


 


POEMA


 


¿Qué es para usted la poesía además de una piedra horadada por el sol y la lluvia,


Además de un niño que se muere de frío en una mina del Perú,


Además de un caballo muerto en torno al cual las tiñosas describen eternos círculos de humo,


Además de una anciana que sonríe cuando le hablan de una receta nueva para hacer frituras de sesos


(A la anciana, entretanto, le están contando las maravillas de la electrónica, la cibernética y la cosmonáutica),


Además de un revólver llameante, de un puño cerrado, de una hoja de yagruma, de una muchacha triste o alegre,


Además de un río que parte el corazón de un monte?


¿Qué es para usted la poesía además de una fábrica de juguetes,


Además de un libro abierto como las piernas de una mujer,


Además de las manos callosas del obrero,
Además de las sorpresas del lenguaje –ese océano sin fin totalmente creado por el hombre-,
Además de la despedida de los enamorados en la noche asaltada por las bombas enemigas,


Además de las pequeñas cosas sin nombre y sin historia (un plato, una silla, una tuerca, un pañuelo, un poco de música en el viento de la tarde)?


¿Qué es para usted la poesía además de un vaso de agua en la garganta del sediento,


Además de una montaña de escombros (las ruinas de un viejo mundo abolido por la libertad),


Además de una película de Charles Chaplin,
Además de un pueblo que encuentra a su guía y de un guía que encuentra a su pueblo en la encrucijada de la gran batalla,
Además de una ceiba derramando sus flores en el aire mientras el campesino se sienta a almorzar,
Además de un perro ladrándole a su propia muerte,
Además del retumbar de los aviones al romper la barrera del sonido (Pienso especialmente en nuestro cielo y nuestros héroes)?
¿Qué es para usted la poesía además de una lámpara encendida,


Además de una gallina cacareando porque acaba de poner,
Además de un niño que saca una cuenta y compra un helado de mamey
Además del verdadero amor, compartido como el pan de cada día,
Además del camino que va de la oscuridad a la luz (y no a la inversa),


Además de la cólera de los que son torturados porque luchan por la equidad y el pan sobre la tierra,
Además del que resbala en la acera mojada y lo están viendo,
Además del cuerpo de una muchacha desnuda bajo la lluvia,
Además de los camiones que pasan repletos de mercancías,
Además de las herramientas que nos recuerda una araña o un lagarto,
Además de la victoria de los débiles,
Además de los días y las noches,
Además de los sueños del astrónomo,
Además de lo que empuja hacia adelante a la inmensa humanidad?
¿Qué es para usted la poesía?
Conteste con letra muy legible, preferiblemente de imprenta.

martes, 14 de febrero de 2023

Minerva Jones

 


Edgar Lee Masters


 


Minerva Jones


 


YO SOY Minerva, la poetisa del pueblo,
Grito, me burlo de las Personas Dominadas por las Pasiones Bestiales de la calle
Por mi pesado cuerpo, ojos de gallo, y caminar balanceado,
Y tanto más cuando “Butch” Weldy
Me capturó después de una brutal persecución.
Él me dejó a mi suerte con el Doctor Meyers;
Y yo me hundí en la muerte, creciendo entumecida desde los pies,
Como uno que caminara profundo y más profundo dentro de un torrente de hielo.
¿Alguno irá al periódico del pueblo,
Y reunirá en un libro los versos que yo escribí?-
¡Yo anhelé tanto el amor
Yo ansié tanto la vida!


                                                                     


                                         De Antología de Spoon River (1915).

sábado, 4 de febrero de 2023

Blake dixit

 






Niños de una edad futura,

Al leer esta página indignada,

Sabed que en un tiempo pasado,

¡Al Amor, al dulce Amor, se le creyó un crimen!



                                                                                    William Blake

jueves, 5 de enero de 2023

Estrechos son los bajeles...

                              Estrechos son los bajeles



Saint-John Perse



Estrechos son los bajeles, estrecho nuestro lecho.
Inmensa la extensión de las aguas, más vasto nuestro imperio
En las cerradas estancias del deseo.

Entra el Verano, que viene de mar. A la mar sola diremos
Que extranjeros fuimos en las fiestas de la ciudad,
y qué astro ascendiente de las fiestas submarinas
Vino una noche a husmear en nuestro lecho, el lecho de lo divino.

En vano la tierra próxima nos traza su frontera.

Una misma ola por el mundo, una misma ola desde Troya
Menea su cadera hasta nosotros. En la alta mar
muy lejos de nosotros se imprimió antaño ese soplo...
 Y el rumor una noche fue grande en las estancias:
¡la muerte misma, a son de caracolas, no se haría oír en ellas!


¡Amad, oh parejas, los bajeles; y la mar alta en las estancias!
La tierra una noche lleva sus dioses, y el hombre da caza a las bestias leonadas;
las ciudades se desgastan, las mujeres sueñan.
Que haya siempre a nuestra puerta
Esa alba inmensa llamada mar –selección de alas y levantamiento de armas;
amor y mar del mismo lecho, amor y mar en el mismo lecho.